Exposición: Monstruos. Goodféith

“Si una persona tras ver y analizar la exposición dibuja su monstruo particular en cualquier soporte, una servilleta, un papel arrugado en un bolsillo, un viejo bonobús… habré conseguido mi objetivo: fomentar la imaginación, el análisis y la crítica.“ -Goodféith-

  • Para adquisición de lienzos únicos de 50x70cm contacta conmigo a través de: goodfeith@gmail.com

 

 

 

 

 

Todos tenemos nuestros Monstruos particulares, que nos acechan a diario, que aparecen a la vuelta de la esquina; monstruos que duermen bajo nuestra cama, que atacan sin avisar. Unos son rápidos, otros no tanto. Éstos últimos, los lentos, te invaden sin que te des cuenta, y cuando lo hacen es muy difícil escapar de ellos. No todo lo malo es tan malo, ni todo lo bueno es tan bueno: como las personas, hay monstruos buenos y malos. Yo tengo predilección por los segundos, pues es difícil combatirlos y esto supone un reto. No sé a vosotros, pero a mí me encantan los retos. Otros deberían estar con nosotros hasta el fin de nuestros días, porque en realidad nos hacen el camino más fácil. Ojalá el Monstruo de la Risa me visitara cada 10 minutos, dicen que reír alarga la vida, o el Monstruo del Amor se quedara sentadito a mi lado todos los días…

En esta exposición se mostraron algunas de las criaturas que rondan a diario por mi vida, ya sea porque me afectan a mí directamente o porque los veo subidos a las espaldas de muchas personas de mi alrededor. Destaqué diez de ellos: el Monstruo del Amor, el de la Envidia, el de la Superficialidad, el de los Medios de Comunicación, el del Poder, el de la Rabia, el del Tabaco, el del Egocentrismo, el del Sexo y el de la Risa ¿Por qué estos diez? Azar, preferencia, intuición… no lo sé.

La técnica utilizada es acrílico y rotulador sobre lienzo de 50x70cm, montado sobre bastidor de madera, haciéndolos una obra única. Todo ello enmarcado en un estilo urbano fusionado con pinceladas de crítica social. Monstruos va dirigido a todo tipo de público, de ahí su carácter un tanto infantil, pero especialmente a descubridores que dejan volar su imaginación y que se entretienen en pensar y analizar el mundo que los rodea.

 

 

Quise que los visitantes interactuarán con la exposición, hacer hablar, despertar las ideas dormidas y actuar. Para ello, la exposición aportaba un pequeño espacio para lograr éste objetivo. Un soporte de 100x150cm en blanco cedió su superficie para que todo aquel que quisiera pudiera dibujar lo primero que se le pasaba por la cabeza. Y este fue el resultado:

 

Interacción dentro de la exposición de Monstruos